Por Orden Circular de 24 de julio de 1940. (D.O. núm. 142). por los meritos contraídos en la defensa del vértice Pingaron (Madrid) el 23 de febrero de 1937 se le concede la Cruz Laureada de San Fernando.

El citado, tras tres intentos al asalto sobre la posición, para recuperar las avanzadillas de la misma, que habían caído en poder del enemigo, lo consiguió manteniéndose en esta.Recibiendo el ataque de 7000 infantes, 20 carros de combate y unas 3000 granadas de artillería.

En su Compañía fueron baja el ochenta por cientos de sus hombres
Durante la defensa de la posición recibió 16 heridas (se une informe médico), siendo evacuado cuando perdió las fuerzas físicas y ante la gravedad comprobada de una herida en el vientre.

Durante el combate pidió la ayuda de una Compañía de Regulares de Ceuta y otra y un núcleo de Caballería de los Regulares de Tetuán quienes se cubrieron de gloria, causando bajas todos sus oficiales. Eran la Reserva del sector.
En el momento que llegó a tener más hombres a su mando fueron 1000 valientes.
Cuando era evacuado se cruzó con el Batallón Gallego, que subía al vértice a apoyar las diezmadas fuerzas, exhortando a su Jefe a la defensa a ultranza, tal como él había prometido al Jefe de su Columna, el veterano Regular y excelente militar Teniente Coronel Asensio. Debido a la importancia del lugar para la operación que se llevaba a cabo y que fue primordial, para la llamada victoria del Jarama.
Haciendo honor a su fama “los cangrejos”, los bravos del Batallón Gallego, se distinguieron muriendo, entre otros muchos su Jefe.Recibiendo apoyo de un Tabor de los Regulares de Alhucemas El Pingaron se mantuvo.

Largo seria relatar los hechos, pero confío plenamente que comprenderán perfectamente la actuación de los Regulares , que se enfrentaron contra siete Brigadas enemigas, con el apoyo de siete Baterías y los carros de Paulov.
“…a decir verdad, no hace menos el soldado que pone en ejecución lo que su Capitán le manda que el mismo Capitán que se lo ordena” El computo final de las bajas de toda las fuerzas que defendieron el lugar fue superior al cincuenta por ciento.

Relatar las vicisitudes militares del Comandante Zamalloa seria muy largo, no obstante, cierto es que en un soldado condecorado con La Laureada y una Medalla Militar, concedida por O.C. de 31 de marzo de 1937 (B.O.E. nº l64) todos los destinos fueron de gran importancia y responsabilidad, no obstante, yo resaltaría su marcha a la División Azul, mandando el Regimiento núm. 262, siéndole concedida la Cruz de Hierro de 2ª clase.
Posteriormente fue destinado como Gobernador General del Sahara, en el año 1957 (operaciones) y posteriormente, en igual circunstancia, a Ifni.
Sus hermanos Ricardo y Jesús, Oficiales de Infantería, fueron asesinados en Madrid en 1936.
El héroe murió en Madrid, el 4 de Septiembre de 1.973.
